domingo, 16 de mayo de 2010

La vuelta

Una vez me compré una remera por su inscripción, hace varios años. Todavía la uso para ir a gimnasia. Como no veo bien los colores, las prendas de vestir (y muchas otras cosas del mundo) me impactan por otras cuestiones diferentes que al común de la gente. Ésta remera en particular dice: "Voy a llegar muy lejos pero voy a volver". En cierta menera fue premonitoria. Me fui muy lejos durante dos años, y estoy volviendo. No sé dónde me fui. Lo que sí sé es para qué. Para no perder la cordura, para poder seguir, sea lo que sea que haya que seguir. Estoy de vuelta, o recién arribando, y me encuentro a mi pueblo cumpliendo 100 años. Y no puedo dejar de recordar a Dante planificando los 100 años del Juzgado, que serán dentro de uno o dos años, algo así. Pero los 100 del pueblo ya están aquí, la cuenta regresiva está marcándose en un hermoso reloj. Muchas personas trabajaron denodamente para realizar ideas muy lindas, como el paseo de las esculturas, el parque del Museo, murales, muestras varias, competencias deportivas. Mi amigo Héctor con los juegos de A.J.I.R.A, ya tradicionales del 25. Viene mucha gente, de distintos lugares del país, a la fiesta. A acompañarnos, a festejar también porque son allenses nativos o por adopción. Otros se van a pasear a otros destinos, aprovechando el fin de semana largo. Pero son los menos. No sé si hay ambiente festivo. Un amigo me decía que no, el otro día en el chat. Que la gente no estaba conforme con el Intendente (característica que define a Allen: pueblo-que-no-quiere-al-intendente-que-elige). Pero el Centenario no es del Intendente, no es de una Comisión, el Centenario es de la gente, es nuestro, y yo estoy segura que ese día las calles de Allen van a rebosar de gente, que paseará con sus hijos, niños que dentro de 50 años les contarán a sus nietos que ellos vivieron el Centenario. Y la gente, como puede, en forma silenciosa, se está preparando. Compran banderas, escarapelas, sus mejores galas... para decorar y decorarse... Y eso es lo que va a quedar. El recuerdo, los momentos que cada uno viva transformado en literatura. Algún escribidor lo recogerá en letras, y si no, serán palabras al viento que se grabarán en las mentes, y circularán de boca en boca, deformándose, agrandándose, pero perdurando a través de las memorias de las gentes. Qué bueno volver... a tiempo. Sé que no es casual que vuelva ahora, Hubo quienes me ayudaron, me buscaron para señalarme el camino de regreso. Graciela, Marylin, Graciano, Gladys, Oscar... son las voces que reconozco, además de las de mis hijos y mi hermana,que nunca me dejaron.

1 comentario:

Julieta dijo...

Entonces, bienvenida... a veces necesitamos perdernos para reencontrarnos en lo mas profundo y resurgir. Lo mejor en este camino..